Pasamos una noche reparadora en
las instalaciones del Hotel Patrimonio, que valga la cuña, es bastante bueno
considerando donde está ubicado. Además, nos dejaron meter las motos al “lobby”
así que ellas pasaron una buena noche también.
Según el plan la ruta sería
Potosí-Tupiza-Villazon-La Quiaca (Argentina)-Humahuaca- San Salvador de Jujuy.
El tramo de hasta la frontera nos sorprendió ya que nos habían dicho que era
malo pero nos recibió una pancarta dándonos la buena noticia que acaban de
reinaugurar la carretera y estaba muy bien asfaltada, este tramo esta sin duda,
entre los tres mejores del viaje hasta ahora.
Cuatro horas y media después
estábamos en el límite entre Bolivia y Argentina haciendo el trámite que nos
tomó poco más de dos horas, luego de pasar, nos paramos a almorzar unas
deliciosas milanesas a la napolitana (típico plato argentino).
Saliendo de La Quiaca nos agarro
un temporal con mucha brisa y poco más de 10 grados centígrados, menos mal que
duro poco. Hasta el momento y consultando los GPS teníamos variar alternativas
para repostar gasolina así que no le paramos mucho a la advertencia de bajo
nivel de combustible que destellaba en el tablero. Nos paramos en la siguiente
disponible y estaba cerrada, ya con la situación más crítica, llegamos a
Humahuaca y nos encontramos que había una sola bomba con una cola que media
casi 4 cuadras de carros esperando para echar, esta situación se debió a que a
150 kms no había gasolina por ningún lado, así que, no nos quedo más remedio
que calarnos nuestro par de horitas lo que nos recordó al paro petrolero del
2001. Conocimos a un solitario motero argentino de nombre Gerardo que andaba
merodeando por estas tierras a bordo de su African Twin.
Llegamos a nuestro destino en
Jujuy a las 10 PM, después de 14 hrs en la vía. Cabe destacar que acá está
oscureciendo poco antes de las 9 PM. Mañana nos esperan poco menos de 700 Kms
hasta la rioja, punto en el medio del camino hasta Mendoza.
Pasamos un día completo en La Paz
mientras esperábamos el repuesto de Gómez, el cual aprovechamos para realizar
un tour por la ciudad donde pudimos visitar el mercado artesanal, la plaza
central y el palacio de gobierno (vimos a Evo Morales bajándose entrando al
mismo), un mirador donde se aprecia la ciudad de este a oeste, también fuimos a
las distintas zonas para ver las diferencias de los niveles socio-económicos y
finalmente terminamos en el valle de la luna (lugar que se bautizo así por el
parecido a la superficie lunar). Luego muertos de hambre, nos dejaron en un
pequeño restaurant típico boliviano donde pelamos más bola que el fugitivo por
lo recargada y extraña que es este tipo de comida. Fue una jornada muy
enriquecedora ya que aprendimos más de la cultura de este país, de sus
costumbres, creencias, etc.
Al día siguiente, Atencio y yo
partimos vía Potosí y dejamos a Gómez esperando que le solventaran su asunto
mecánico, la idea es que apenas la moto estuviese lista, nos alcanzaría para
seguir bajando juntos. Vale la pena acotar que no estuvo fácil la decisión,
pero particularmente yo estoy con la agenda apretada y no podía seguir
perdiendo tiempo.
El primer tramo La Paz-Oruro lo
hicimos en un par de horas cuando todo el mundo nos había dicho que eran
cuatro, con todo y que por primera vez en el viaje me pego la altura y andaba
ensorochado. Nada que dos aspirinas, un red bull y un poco de buena música no
arreglaran.
De Oruro a Challapata fue muy
ligero ya que la vía esta buena y son rectas largas que atraviesan el altiplano
boliviano, allí nos paramos para almorzar en un sitio donde nos sirvieron
comida caserita bien reconfortante.
Llegamos a Potosí, pueblo cuya importancia
en la era colonial por sus minas de plata aún se siente por su infraestructura típica
española, al final de la tarde. Minutos después de nuestra llegada nos
alegramos con la noticia que Gómez venia solo unos kilómetros atrás de nosotros
por habilidosa y afortunadamente pudo resolver. Juntos los tres, salimos a
caminar por el pueblo, cenamos y a dormir para recargar baterías para el día
siguiente.
El plan del día era llegar a
hasta Puno, ciudad que queda a las orillas del Lago Titicaca y lo que suponía una
rueda tranquila y sin mayores sobresaltos ya que eran poco menos de 400 Kms.
La carretera del primer tramo
Cusco – Abra la Raya (punto que queda a 4.438 m.s.n.m.) está trazada entre
montañas y ríos lo que nos hizo muy agradable el recuentro con la moto después
de dos días de inactividad. A la vía en este sector la califico como un 6/10 ya
que tiene muchas irregularidades en el pavimento. A partir de Abra la Raya la carretera
se transforma en un 9/10 con curvones de alta velocidad con paisajes de picos
nevados y pampas espectaculares; se puede sentir la altura y obviamente
temperaturas alrededor de los 10 grados C al mediodía.
A partir de acá es cuando la
novedades y los acontecimientos se pusieron a la orden del día. Lo primero fue
una caída que sufrí un tramo en reparación que estaba lleno de arenilla y en el
que no pude controlar la moto, afortunadamente no venía rápido y ni a mí ni a
la moto nos paso nada (ver video y si, ya pague la cena).
Unos kilómetros más adelante,
Gómez se detiene por que siente una vibración extraña en su moto, al revisar,
pudimos ver que su transmisión estaba botando aceite de manera importante
además de hacer un ruido extraño como si estuviera moliendo la rolineras. Con
este panorama decidimos detenernos en un caserío llamado Ayaviri para buscar un
camión o grúa que llevara la moto hasta Puno por lo menos. Me toco la misión de
encontrar una unidad que se prestara para tal misión en este sitio que no tiene
más de 50 casas, pregunte por todos lados sin suerte hasta que parado en una
esquina pensando que hacer un señora que vendía refrescos en una carreta a
orilla de la calle me pregunto qué de donde venía, que si estaba perdido, etc. Allí
fue cuando le dije que estaba buscando un camión para llevar una moto a Puno y
ella sorpresivamente me respondió: yo tengo un camión, quieres ir a verlo? Absolutamente
sorprendido les respondí que claro que quería verlo, así que baje el bolso de
la moto, lo deje con otra señora montado en la carreta de los refrescos y me
monte como parrillera a esta señora de 50 años aproximadamente con sus rasgos indígenas
y su vestimenta típica. Más feliz imposible iba saludando a todo el pueblo como
Miss en carroza hasta que llegamos a su casa en donde abrió el garaje y me
mostro un camión que se adecuaba perfectamente a nuestras necesidades.
De monto, lo prendió mientras que
yo regresaba a buscar el maletín ya ella iba rumbo a la estación de servicio
donde estaban los tocayos esperando y tratando de resolver la situación
buscando un aceite para reponer lo perdido. Al llegar montamos la moto en la
parte trasera y tuvimos que esperar como tres horas hasta que llegara el marido
de la señora para que manejara ya que ella sola no se atrevió a manejar un
trayecto tan largo.
Una de las decisiones que tomamos
en caliente era alterar la ruta y aprovechar este camión para llegar hasta
Desaguadero (pueblo fronterizo entre Perú-Bolivia) ya que el objetivo final era
traer la moto en camión hasta La Paz donde hay un taller BMW, este tramo le
agregaba a la ruta 150 kms adicionales.
Arrancamos de nuevo, Atencio y yo
en moto y Gómez en el camión con su moto, para seguir en la nota de las novedades, empezó
a llover y la temperatura bajo tan drásticamente (2 grados C) que se convirtió en
granizo y luego en nieve (foto) se mantuvo así por un trayecto de unos 10 kms
lo que agrego un sabor extra a esta jornada aparatosa de por sí. Más adelante
nos encontramos con Juliaca (uno de los pueblos de mayor pobreza y caos que
haya visto) hasta llegar a Puno que le pasamos rápidamente por un lado y donde
nos cayó la noche, aun nos faltaban unos 110 Kms hasta la frontera donde pernoctaríamos.
Obviamente Atencio y yo llegamos
primero, muertos de frío y hambre a buscar donde comer y dormir. Al saco le
metimos en un pollera chiquitica de mala muerte donde nos sirvieron un caldo y
medio pollo en brasa con papas fritas (no sé si era el hambre pero está entre
los mejores pollos que me he comido en mi vida), para dormir conseguimos el “mejor”
hotel del pueblo cuya tarifa de la suite eran USD 20 por noche. Se podrán
imaginar la calidad de la habitación que no tenía ni papel toilette, ni jabón,
ni toalla. Tuve que dormir vestido ya que las condiciones de las sabanas y
colchas eran deplorables. Al rato llego Gómez, bajamos la moto del camión y nos
fuimos a tratar de dormir algo.
La mañana siguiente quedamos en
encontrarnos en el “lobby” a las 6 AM para buscar un camión Boliviano que
llevara la moto hasta La Paz y hacer todo el papeleo de migración y aduanas. El
pueblo un verdadero caos, suciedad por doquier y unas instalaciones
gubernamentales que dejan mucho que desear, cabe destacar que la atención de
los funcionarios fue impecable.
Ya con los pasaportes y papeles
de la moto sellados, conseguimos el camión (otro episodio afortunado ya que el
contacto fue la señora que teníamos delante en la cola de migración) montamos
la moto y nos pusimos en marcha vía La Paz.
Una vez más, llegamos primero los
que veníamos en moto y ubicamos el Hotel Rosario a donde teníamos planificado
llegar (bueno y barato). Horas más tarde nos encontramos con Gómez en la BMW
donde nos enteramos de la mala noticia que no tenía el repuesto así que nos
pusieron a parir. Hasta el momento, la solución es que nos consiguieron a
alguien q tiene un GS y que lo está vendiendo por partes en Cochabamba y nos va
a enviar el diferencial completo para instalarlo y poder seguir con la
travesía. En la noche fuimos a un restaurant a celebrar mi cumpleaños #36 que
sin duda nunca olvidare.
Para hoy tenemos un tour por La
Paz y esperar a ver si llega el repuesto. Saludos a todos!!
Vuelvo a escribir después de
cuatro días de ausencia en los que paso de todo y voy a tratar de resumir los
acontecimientos. Hago un paréntesis para recomendarle que al venir estos sitios que quedan a gran altitud sobre el nivel del mar se compren sus Sorojche Pills que son unas pastillas que ayudan a prevenir el mal del altura.
En lo que llegamos a Cusco el
martes 03/01 en la noche tratamos de buscar la manera de subir el día siguiente
a Machu Picchu pero fue imposible por la hora y también porque todo estaba copado.
No nos quedo otra que reservar para el jueves 05/01 y cuadrar un tour por Cusco
para el miércoles 04/01.
Nos alojamos en el Hotel Casa
Andina Private Collection que estaba muy acorde con su ubicación y con una
excelente atención a un precio razonable y desayuno incluido. Para el tour de
la ciudad contratamos un carro privado con guía para que nos contara lo
necesario que debíamos saber de la zona.
Arrancamos en las afuera de la
ciudad en un mirador que se puede visualizar el casco histórico de la cuidad y
sus alrededores, luego fuimos a las ruinas de Saqsayhuaman, Q´enqo, Pukapukara
y Tambomachay. Estas cuatro están cerca una de otras y se puede comprar un
único boleto para entrar a todas. A continuación, volvimos a la ciudad para
visitar Qorikancha que fue un templo sagrado de los Incas que fue parcialmente
destruido por los españoles y en sus restos edificaron el Convento de Santo
Domingo del Cusco, para finalizar fuimos a la Catedral que nos dejo realmente
impresionados por su majestuosidad. El remate fue una deliciosa cena en el
Rest. Limo ubicado en frente de la Plaza de Armas.
La siguiente jornada nos obligaba
a madrugar (4:30 AM) para comenzar la experiencia que significa subir a Machu
Picchu. Les recomiendo comprar sus tickets de transporte directo con Perú
Rail ya que prestan un muy buen servicio
tanto en los buses como en los trenes (Vistadome).
Del hotel salimos en taxi hasta
la estación de Wanchaq (Cusco) donde nos esperaba un bus que nos llevaría a la
estación de tren de Ollantaytambo (90 min), al llegar agarramos un tren que nos
dejaría en la estación de Aguas Calientes que es un pequeño pueblo ubicado al
pie de la montaña donde se encuentran las ruinas (95 min). Luego, y por último,
tomamos un bus que nos dejaría en la entrada de Macchu Picchu (25 min).
Todo lo anterior pasa a un
segundo plano cuando uno puede divisar y sentir la magia de ese lugar, es algo
indescriptible que vale la pena experimentar (a pesar de la lluvia que nos
cayó). El regreso fue muy similar con la variante que de Ollantaytambo a Cusco contratamos un taxi privado que sale mejor que hacer el trayecto en bus. Terminamos llegando al hotel cerca de las 8
PM extenuados de 14 horas de ajetreo, nos fuimos directo a cenar en el Rest
Incanto (italiano) donde comimos una pasta excelente, con la panza llena nos
fuimos a dormir ya que debíamos salir temprano hacia la frontera con Bolivia.
El día de hoy es un típico ejemplo que se puede tomar para decidir si de
verdad eres un apasionado al motociclismo o no, en seguida les cuento porque.
Salimos como siempre desayunados y temprano, a las 7:15 AM ya estábamos en
la carretera que nos llevaría a Ollataitambo o a Cusco. Apenas dejamos Nazca
empieza la subida que nos llevaría a casi 4700 metros S.N.M., el paisaje
realmente imponente con montañas, lagos, alpacas, ovejas, etc.
Al llegar al punto más alto, hay unos cuantos kilómetros de “pampa” o
llano que no permitió desarrollar un poco mas de velocidad ya que el ascenso es
pura curva lo que lo convirtió en un paraíso para conducir por una carretera
que a lo largo del trayecto estuvo impecable.
La altura me afecto particularmente y el efecto fue que me dio un sueño
como si no hubiese dormido en dos días, nada que dos red bull y un té de coca
no resolvieran. Luego, empezamos a bajary nos paramos a almorzar en un pueblo llamado Chalhuanca, donde comimos
caserito y barato.
La siguiente parada importante la hicimos en Abancay, donde evaluamos
pernoctar porque ya eran las 5 PM, pero
realmente el pueblo es más feo que El Palito, Edo. Carabobo así que decimos
continuar.
De vuelta en la ruta, empezamos a subir nuevamente y nos cayó la noche
que además vino acompañada de lluvia y un bajón de temperatura hasta los 8
grados C. Tratamos de ir a Ollataiambo pero la vía era de tierra y no quisimos
arriesgarnos por el cansancio que traíamos, terminamos en Cusco donde
terminando llegando a las 9:15 PM.
En resumen, 14 hrs de rueda, temperaturas desde 8 hasta 32 Grados,
alturas desde 570 hasta 4800 mts S.N.M, lluvia, niebla, tierra, etc. Nosotros
llegamos encantados pero sin duda son una cantidad de situaciones en la que te
cuestionas que carrizo haces metido acá, la respuesta simple: la pasión que
sentimos por este hobbie.
Mención especial a Jessica y las otras dos que se portaron a la altura
literalmente y sin importar las condiciones respondieron en todo momento.
Mañana no vamos a rodar y haremos turisteo por Cusco.
Ante que todo, espero que hayan
recibido el año con animo y rodeados de sus seres queridos, les deseamos mucha
salud, amor y prosperidad en este 2012. Nosotros fuimos a cenar en una
excelente steackhouse que se llama Carnal donde nos atendieron de
maravilla, comimos y bebimos como reyes.
Ya a la 1:30 AM estábamos en brazos de Morfeo para recargar pilas y reanudar la
travesía el día siguiente.
Nos levantamos, desayunamos y
despedimos a la familia a las cuales agradecemos por habernos acompañado estos
días tan importantes y haberse calado ese trajín que significo tomar 10 vuelos
en 10 días para poder seguirnos. Los
amamos!!!
A las 10 AM ya estábamos en la
vía con rumbo a Nazca, el día estaba soleado y cálido. La primera parada la
hicimos en Asia, que es una zona de playas donde muchos limeños vienen a darse
un chapuzón, pudimos ver el balneario y
un rasante de las residencias playeras de lujo que hay en la zona.
Luego, pudimos ver los viñedos
entre Chincha y Pisco. En esta área además de vino, es donde se produce el
Pisco Peruano. A continuación, nos desviamos a Paracas, un pueblo con un
malecón pintoresco los que nos permitió almorzar en frente del mar y degustar
las exquisiteces que solo esta gastronomía puede ofrecer.
Con la panza fuuuull, fuimos a
Huacachina que es un “oasis” en el medio del desierto literalmente, hay un gran
lago, palmeras, restaurantes, hoteles, etc. Por ser 1ro de Enero estaba repleto de gente
refrescándose en este espejismo rodeado de arena.
De nuevo en la vía, terminamos de
recorrer los 150 kms que nos faltaban para llegar a Nazca, pueblo famoso por
las figuras que solo se pueden divisar desde la altura y otras atracciones
arqueológicas. El hotel Casa Andina nos recibió en sus buenas instalaciones
donde seguro podremos descansar para salir mañana muy temprano en lo que
promete ser unos de los días mas retadores de la travesía ya que trataremos de
llegar a Cuzco.