Vuelvo a escribir después de
cuatro días de ausencia en los que paso de todo y voy a tratar de resumir los
acontecimientos. Hago un paréntesis para recomendarle que al venir estos sitios que quedan a gran altitud sobre el nivel del mar se compren sus Sorojche Pills que son unas pastillas que ayudan a prevenir el mal del altura.
En lo que llegamos a Cusco el
martes 03/01 en la noche tratamos de buscar la manera de subir el día siguiente
a Machu Picchu pero fue imposible por la hora y también porque todo estaba copado.
No nos quedo otra que reservar para el jueves 05/01 y cuadrar un tour por Cusco
para el miércoles 04/01.
Nos alojamos en el Hotel Casa
Andina Private Collection que estaba muy acorde con su ubicación y con una
excelente atención a un precio razonable y desayuno incluido. Para el tour de
la ciudad contratamos un carro privado con guía para que nos contara lo
necesario que debíamos saber de la zona.
Arrancamos en las afuera de la
ciudad en un mirador que se puede visualizar el casco histórico de la cuidad y
sus alrededores, luego fuimos a las ruinas de Saqsayhuaman, Q´enqo, Pukapukara
y Tambomachay. Estas cuatro están cerca una de otras y se puede comprar un
único boleto para entrar a todas. A continuación, volvimos a la ciudad para
visitar Qorikancha que fue un templo sagrado de los Incas que fue parcialmente
destruido por los españoles y en sus restos edificaron el Convento de Santo
Domingo del Cusco, para finalizar fuimos a la Catedral que nos dejo realmente
impresionados por su majestuosidad. El remate fue una deliciosa cena en el
Rest. Limo ubicado en frente de la Plaza de Armas.
La siguiente jornada nos obligaba
a madrugar (4:30 AM) para comenzar la experiencia que significa subir a Machu
Picchu. Les recomiendo comprar sus tickets de transporte directo con Perú
Rail ya que prestan un muy buen servicio
tanto en los buses como en los trenes (Vistadome).
Del hotel salimos en taxi hasta
la estación de Wanchaq (Cusco) donde nos esperaba un bus que nos llevaría a la
estación de tren de Ollantaytambo (90 min), al llegar agarramos un tren que nos
dejaría en la estación de Aguas Calientes que es un pequeño pueblo ubicado al
pie de la montaña donde se encuentran las ruinas (95 min). Luego, y por último,
tomamos un bus que nos dejaría en la entrada de Macchu Picchu (25 min).
Todo lo anterior pasa a un
segundo plano cuando uno puede divisar y sentir la magia de ese lugar, es algo
indescriptible que vale la pena experimentar (a pesar de la lluvia que nos
cayó). El regreso fue muy similar con la variante que de Ollantaytambo a Cusco contratamos un taxi privado que sale mejor que hacer el trayecto en bus. Terminamos llegando al hotel cerca de las 8
PM extenuados de 14 horas de ajetreo, nos fuimos directo a cenar en el Rest
Incanto (italiano) donde comimos una pasta excelente, con la panza llena nos
fuimos a dormir ya que debíamos salir temprano hacia la frontera con Bolivia.







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